La salud derecho humano. Igualdad. Constitución.

  • Jorge E. Franco Jiménez

La salud de los mexicanos en la etapa de una de los tantos males que afecta a la población a nivel mundial conocido como covid 19 motiva el reflexionar sobre el derecho humano a la salud de la población en México sobre el cimiento de la dignidad e igualdad de sus habitantes, sin distinción, para aquilatar los comentarios y recomendaciones que diariamente se emiten en cuando a su propagación en los estados de la República Mexicana, en los que se pone énfasis en que la causa del contagio  es externa en cuanto se trata de personas que viajaron o estuvieron en el extranjero.

Las estadísticas que se dan a conocer día a día son alarmantes por el número de afectados a nivel mundial, tanto de los que la padecen y son aislados, como de los que se han recuperado y desde luego de los que han fallecido, aunado a las medidas que restringen el tránsito de las personas como en Italia o de viajes de Europa a estados Unidos.

La situación en México hasta hoy indica que no han fallecido personas con motivo de esta pandemia, aunque hay casos de personas en asilamiento hospitalario o en su casa y aquellos que han sido dados de alta, sin embargo, su expansión es indudable y ha motivado que se empiecen a cancelar eventos masivos, suspensión de actividades en algunos centros escolares y una serie de recomendaciones para evitar, en lo posible la adquisición o trasmisión de este virus.

El tema controversial para México es que el derecho a la salud esta en una etapa de crisis que se refleja cotidianamente en los hospitales públicos y centros de salud, como lo vemos en Oaxaca y en lo nacional lo que sucede en los hospitales de Pemex y en otros en los que se escasean o no hay medicamentos relacionados con enfermedades graves como el cáncer, secuela de que los recursos son escasos o de la cancelación de contratos con los proveedores de esos medicamentos y los obstáculos burocráticos para sustituir proveedores.

Esta crisis, objetivamente palpable, en el rubro de salud, se agrava con esta pandemia ya que a diferencia de otros países, no tenemos la capacidad de construir un hospital especializado para atender esos males epidemiológicos, ni el personal suficiente para atenderlos y desde luego ello es y debe ser motivo de preocupación del gobierno de México, pues implica que de generalizarse en el país, no se contará con un servicio adecuado, eficaz y presupuestalmente soportado para prevenir y atender este padecimiento, omisión que puede actualizar una grave y generalizada violación del derecho humano a la dignidad y salud de todos los habitantes de la República.

Estos hechos deben tener una respuesta que se traduzca en medidas y acciones inmediatas del sector de salud nacional para el efecto de que los ahorros presupuestales obtenidos en esta etapa de austeridad republicana, los montos de las percepcio0nes disminuidas, la venta de coches e inmuebles de la delincuencia y se transparenten, se conozca su monto, destino al que se han aplicado, así como lo disponible para que este se ocupen en la  instrumentación de un andamiaje adicional de salud adecuado que cuente el con equipo, medicamentes, investigadores y profesionales de la salud suficientemente respaldado para hacer frente a estas enfermedades. Los informes diarios no colman el derecho a salud, las acciones en los centros de salud sí.

Estos acontecimientos deben hacernos reflexionar a todos los que habitamos México sobre lo que es y ha sido materia del derecho humano a la salud para poder cubrir el amplio déficit que impera en este rubro. La ONU señala que “El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social” “El derecho a la salud para todas las personas significa que todo el mundo debe tener acceso a los servicios de salud que necesita, cuando y donde los necesite, sin tener que hacer frente a dificultades financieras. Nadie debería enfermar o morir solo porque sea pobre o porque no pueda acceder a los servicios de salud que necesita.”

El artículo 4º de la Constitución garantiza el derecho humano a la salud. Los criterios de interpretación señalan que “…los artículos 2o., 23, 24, fracción I, 27, fracciones III, IV, VIII y X, 28, 29, 32 y 33 de la Ley General de Salud, prevén el derecho a la protección de la salud, contenido en el artículo 4o., cuarto párrafo, de la Constitución Federal y señalan como sus finalidades, el bienestar físico y mental de la persona, así como la prolongación y el mejoramiento de la calidad de la vida humana, para lo cual, reconocen el disfrute de los servicios de salud para satisfacer las necesidades de la población a través de acciones dirigidas a proteger, promover y restaurar la salud de las personas mediante la atención médica, que comprende actividades preventivas, curativas y las relativas a optimizar las capacidades y funciones de las personas con discapacidad, así como garantizar la existencia y disponibilidad permanentes de medicamentos y otros insumos esenciales, para la población que los requiera; de ahí que la tutela del derecho mencionado se encuentra plenamente satisfecha por la normativa nacional…”

Lo anterior acredita el derecho a la salud de toda la población, es decir ricos, pobres, fifis, conservadores, progresistas, populistas,   revolucionarios, desempleados y en general el ser humano que forme parte de la población que habite en México, sin que sea motivo de discriminación el origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

Un documento del ITAM, señala: “Como sociedad, concluyeron los expertos, los mexicanos carecemos de información sobre nuestro derecho a la salud, desconocemos el funcionamiento de este sector y solo nos interesamos por la atención hospitalaria cuando nuestro cuerpo falla y queremos hacer efectivo el artículo 4 constitucional.”

 

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